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La polémica se desató en las redes sociales tras la difusión de imágenes donde un hombre ofrece fotos pagadas con un guacamayo en playas chilenas, generando críticas por el trato al ave y posibles vínculos con tráfico de especies. En el matinal Mucho gusto, el entomólogo Alfredo Ugarte explicó que la presencia del animal no es ilegal si cumple con la normativa del SAG. Ante la controversia, Ugarte marcó distancia entre el análisis científico y la opinión personal, destacando que las autoridades competentes deben evaluar cualquier acusación de maltrato animal.
Las imágenes de un hombre ofreciendo fotografías pagadas con un guacamayo en distintas playas del litoral chileno encendieron el debate durante la jornada de este jueves, luego de ser analizadas en el matinal Mucho gusto.
Los registros, difundidos en redes sociales, muestran al ave exótica siendo utilizada como atractivo turístico, situación que generó duras críticas por parte de usuarios, principalmente por el estado del animal.
Además, se aprecia que el guacamayo mantiene sus patas amarradas, lo que despertó sospechas sobre un eventual caso de maltrato animal e incluso posibles vínculos con tráfico de especies.
Ante la controversia, el programa tomó contacto con el entomólogo Alfredo Ugarte, conocido por sus intervenciones en televisión, quien entregó una mirada técnica sobre la situación que sorprendió a parte del panel y la audiencia.
Según explicó el especialista, la presencia del ave en ese contexto no necesariamente constituye un delito. “No es ilegal si se está haciendo como la ley lo establece. En este caso, el organismo que tiene que regular esto es el Servicio Agrícola y Ganadero (SAG). Si las aves, en este caso el guacamayo, tienen origen y procedencia establecida, está todo legal. Ojalá que así sea”, afirmó.
A partir de estas declaraciones, el conductor del matinal, Karim Butte, le consultó directamente si había observado las imágenes y si consideraba adecuada la forma en que el sujeto interactuaba con el animal en plena playa.
Frente a esa pregunta, Ugarte fue enfático en marcar distancia entre el análisis científico y la opinión personal. “Yo hablo desde el punto de vista científico, no desde el juicio de valor porque, primero que nada, es el SAG el que tiene que certificar el origen de los animales”, respondió.
En la misma línea, profundizó señalando que cualquier acusación debe ser evaluada por las autoridades competentes. “Si el origen es correcto, no hablemos de tráfico de animales. Segundo, el SAG tiene que certificar si hay maltrato animal o no, eso lo determina gente que sabe, no la gente que está en la playa y no sabe nada de animales, a menos que haya un maltrato evidente. Si están amarrados, es una mala señal”, sostuvo.
“Los veterinarios ganan dinero con los animales, ¿eso está mal? Los ganaderos ganan dinero vendiendo animales”, complementó.