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Diana Bolocco preocupó a los televidentes al ausentarse de Fiebre de Baile, siendo reemplazada por Emilia Daiber sin explicar la situación. Se reveló que la ausencia se debe al delicado estado de salud de su madre, Rose Marie Fonck Assler, quien presenta mejoría y está estable. Se espera que Diana regrese al programa el próximo lunes, habiendo mencionado previamente el cáncer de mama que enfrenta su madre y destacando el apoyo familiar en este difícil momento.
Diana Bolocco preoucupó a los televidentes este martes y miércoles pasado luego de ausentarse de Fiebre de Baile.
En su lugar, Emilia Daiber tomó la conducción del espacio de entretención de Chilevisión, sin mencionar detalles de lo que pasaba con la animadora.
“Ustedes se preguntarán qué hago acá… Diana no pudo estar con nosotros y hoy me toca reemplazarla. Le mandamos un beso y un abrazo enorme”, señaló el martes pasado al inicio del programa la periodista.
Ayer fue la misma tónica, ya que Emilia le envío saludos a la animadora sin revelar lo que sucedía. “Antes de entrar de lleno esta noche, queremos mandarle un abrazo cariñoso a nuestra queridísima Diana. Besos, cariños y abrazos”, lanzó.
“Estamos cuidando la casa, estamos contigo y esperamos tu pronto regreso. Te queremos infinito, Diana. Besos para ti”, agregó.
Delicado motivo de ausencia de Diana Bolocco en Fiebre de Baile
Según fuentes de Página 7 al interior de Chilevisión, nos confirmaron que la ausencia de Diana Bolocco de Fiebre de Baile se debe al delicado estado de salud de su madre, Rose Marie Fonck Assler.
Sin embargo, comentaron que este miércoles la adulta mayor tuvo una mejoría y está estable, aunque se prefirió que la animadora descansara y estuviera tranquila. De este modo, se espera que regrese al programa el próximo lunes.
Recordemos que a fines de diciembre Diana se refirió al estado de salud de su madre, quien ha sido diagnosticada tres veces con cáncer de mama.
“Es una guerrera. Está saliendo adelante, así que estamos muy contentos de eso, la verdad”, señaló en ese entonces al portal Noticia del Espectáculo.
“Mis papás son grandes ya. Él tiene 93, mi mamá tiene 90, entonces están viviendo una etapa de la vida que es distinta. Y ellos en algún momento se empiezan a transformar en hijos, como en niños”, agregó.
Finalmente, recalcó que “lo que más hacemos con mis hermanos es estar: abrazarlos, quererlos, acompañarlos. Es difícil esta etapa, pero gracias a Dios tengo la compañía de mis hermanos y hacemos un equipo súper potente”, cerró.