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El desconocido y cómico pasado del Inspector Vallejos antes de llegar a la TV

Inspector Vallejos
Inspector Vallejos

El inspector Vallejos es todo un personaje y hace reír cada día con sus historias en La mañana de Chilevisión.

Su primera aparición en TV la hizo en 1984 en el programa Sábados Gigantes, donde relataba historias que eran recreadas, según contó La Cuarta.

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En conversación con el diario popular, José Miguel Vallejos contó cómo era su vida antes de llegar a la TV y sus declaraciones a más de alguno le provocarán risas.

Un joven hippie

Dejó la universidad de Chile, a la que ingresó a estudiar Pedagogía en Música para irse a recorrer América Latina, “a lo pobre, a dedo”.

Fue una buena experiencia, compartí con prostitutas y delincuentes, creo que lo conocí todo, incluso me llevaron detenido los policías de Bogotá por dormir en la calle”, contó el panelista estable del matinal de CHV.

A esto añadió que “vendía artesanía, yo la hacía, lo aprendí de una brasileña con la que estuve viajando y gracias a eso pude subsistir. Hacía aros, anillos y todas esas experiencias las agradezco porque me permitieron ver el continente de otra manera”.

Pero esto no es todo lo que contó, pues el exjefe de la Brigada Metropolitana de Antinarcóticos de la PDI, añadió que “Yo era hippie sin drogas porque nunca me gustaron. Cuando regresé a casa andaba tan chascón y barbón que mi padre al abrir la puerta no me reconoció, le costó un par de minutos hacerlo”.

¿El inspector sucio y barbón? ¡Si! “Pasaban 15 días y no me bañaba, todo eso hay que vivirlo para darse cuenta de lo que es. Fue casi un año. A la vuelta del viaje me decidí por ingresar a la policía porque la conocía desde tribunales en donde trabajaba mi madre que era jueza del crimen, y no me equivoqué, fue la decisión de mi vida”.

Ya en la PDI, Vallejos se hizo fama de mal tirador. “Participé de tres o cuatro tiroteos y siempre disparé al aire porque no era necesario hacerlo de otra forma y no me gusta la idea de matar a alguien”.

Sobre su salida de la institución, confesó que “al final renuncié, pero se me había ido encima todo el mundo (…) era una pudrición completa. Había más o menos un 80% de corrupción dentro de la PDI en esos años”.

¿Te imaginabas al Inspector de hippie?