Durante casi tres décadas, el nombre de Viviana Rodríguez ha sido sinónimo de fuerza, talento y versatilidad.

La intérprete, capaz de transitar con naturalidad entre papeles de villana y personajes entrañables, dejó una huella profunda en la historia de las teleseries chilenas.

Su carrera comenzó en 1993 con Doble Juego, en Canal 13, pero fue en la época dorada de TVN donde alcanzó su consagración definitiva.