El secreto de Karen Doggenweiler para llegar preparada en cuerpo y mente a Viña 2026
A medida que se acerca el Festival de Viña 2026, la atención no solo está puesta en el talento y el manejo escénico de Karen Doggenweiler, sino también en la preparación que le permitirá enfrentar y sostener el exigente ritmo de la Quinta Vergara.
Lejos de los gimnasios tradicionales, la animadora encontró en el Pilates a su mejor aliado: una disciplina que, según su entrenador Pedro Quintana de The Pilates Studio Chile, es la verdadera llave de su fortaleza interna.
Esta preparación no es algo de último minuto. La conductora de Mucho Gusto entrena tres veces por semana para asegurar que su cuerpo y mente estén alineados. Esta frecuencia es la que le permite ver resultados reales en su resistencia y, sobre todo, en su tranquilidad emocional.
Karen Doggenweiler: su preparación en cuerpo y mente para Viña 2026
Para la comunicadora, entrenar es mucho más que un tema de imagen. Su rutina se vive como un trabajo profundo donde el cuerpo y la mente funcionan como uno solo. Pedro explica que hoy el foco está en mejorar su capacidad respiratoria y en encontrar una alineación perfecta de su cuerpo.
En este camino, aprender a respirar ha sido clave. “No es solo tomar aire; es una herramienta para calmar los pensamientos y centrarse. Este control es lo que le permite a Karen sentirse más segura de sí misma, ayudándola a conectar con su esencia y a pararse con total naturalidad frente al público de la Quinta Vergara”, comenta el instructor.

El secreto de su agilidad está en su “centro de fuerza”. Gracias a sus sesiones constantes, la comunicadora aprende a organizar su energía para moverse con más soltura, liberando las tensiones que conlleva un desafío tan grande como la animación del festival.
A diferencia de los entrenamientos rígidos, la rutina de la animadora es flexible y humana. “Cada clase se adapta a cómo se siente ella ese día. Es un proceso respetuoso que le permite ganar fuerza y flexibilidad poco a poco. Es ese enfoque personal lo que la hace salir de cada sesión sintiéndose renovada y tranquila”, detalla Pedro Quintana.
Pensando específicamente en Viña 2026, el trabajo se ha centrado en que Doggenweiler se sienta dueña del escenario. El Pilates le ha enseñado a sentir una conexión sólida con el suelo, como si echara raíces, “lo que se traduce en una postura que transmite seguridad y armonía desde los pies a la cabeza”, explica su entrenador.
Además, Pedro califica a Karen como una alumna excepcional: “Es auténtica, cercana y está muy conectada con su cuerpo. Después de años trabajando juntos, esa confianza se nota en una mujer que llegará a la Quinta no solo preparada físicamente, sino humana y emocionalmente fortalecida”.
