Muchos lo consideran como uno de los curas díscolos que hoy tiene la Iglesia chilena. El sacerdote Felipe Berríos, quien vivió por varios años en África, hoy reside en el sector La Chimba de Antofagasta, uno de los sectores más pobres de la ciudad, donde los pobladores viven justo al lado de un basural.

Debido a su potente historia de vida, el matinal Mucho Gusto decidió viajar hasta la Segunda Región para visitarlo en su mediagua, conocer cómo vive hoy y saber cuál es su visión del Chile actual.

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Luis Jara fue el encargado de entrevistar a Berríos, quien en su particular estilo hizo un extenso análisis de la situación de los chilenos más vulnerables: “Definiría la pobreza como la falta de oportunidades, la falta de redes apoyo, pero por sobretodo la falta de oportunidades”.

Su experiencia misionando entre 2010 y 2014 en el continente africano, le permitió a Felipe conocer de cerca cómo se vive en una de las zonas más pobres del mundo: “Yo vengo de una pobreza del África negra, del Congo, donde no hay nada, no hay basura, no hay un papelito, no hay frascos. Es porque no hay consumo, no hay nada. Entonces llego acá, vivimos en un basural, donde abunda la basura”.

En 2015 que el padre fue enviado a Antofagasta para unirse a la comunidad jesuita, pero tras unas breves semanas en una residencia, decidió ir a instalarse al sector La Chimba: “Yo me doy cuenta aquí que la gente lucha por llevar a sus niños al colegio, hace comida, con lo poco que tiene. Pagar la cuota de lo último que compró. Entonces yo creo que es una pobreza más disimulada”.

Ante la mirada atenta de Luis Jara, el sacerdote explicó que según él la forma de luchar contra la pobreza “es con el arte, con la cultura pura y con la ciencia, porque ahí aprendemos a pensar, aprendemos a admirarnos de las cosas, de ver la belleza de las cosas”. De hecho para Berríos si “un niño que aprende a tocar el violín, es un niño que ya no es pobre, una persona que se sienta a ver una puesta de sol, ya no es pobre”.

Pero no sólo a este punto se refirió el cura, ya que también aprovechó de referirse al actual debate que hay respecto a la homosexualidad; tema sobre el cual confesó que hace muchos años tenía conflictos, pero “hoy ya nos damos cuenta que la homosexualidad no es algo malo, no es una enfermedad, no es algo pecaminoso. Los homosexuales son creados por Dios, y los quiere tal como son. Dejémoslos que vivan su vida, incluso su vida nos puede enriquecer”.

Sin complicaciones, Felipe Berríos aseguró que hoy Chile debe avanzar hacia la adopción homoparental, por lo que aprovechó de enviar un mensaje para los candidatos presidenciales, a quienes les pidió “que dejen de lado las peleas chicas, y nos dejen soñar con un Chile mejor”.