La representante de Gran Bretaña, Danielle Latimer, generó sorpresa en la presentación de trajes típicos de la 74.ª edición de Miss Universo, cuando cayó en pleno escenario justo después de avanzar con su elaborado atuendo.

El momento provocó reacciones inmediatas entre el público, que no tardó en aplaudir su rápida reacción.

Latimer se levantó de inmediato, retiró la pieza que obstaculizó su paso y continuó con aplomo.

Su reacción exhibió seguridad, pero también abrió la pregunta sobre si la caída formó parte de su propuesta artística.

La candidata de 36 años desfiló como Eliza Doolittle, personaje de la película My Fair Lady, luciendo un abrigo verde, un chal rojo y un sombrero a juego, mientras empujaba un carrito de flores con la frase “Covent Garden”.

Su vestuario homenajeó el viaje de transformación que articula la historia creada por George Bernard Shaw en Pigmalión y llevada al cine en 1964.

Segundos después del tropiezo, Latimer reveló un giro escénico: se quitó el abrigo y el sombrero para mostrar un vestido blanco adornado y una tiara, en un cambio dramático que reforzó la idea de transición de “niña de las flores” a “dama”.

Espero que hayan disfrutado de mi actuación”, comentó tras bajar del escenario, dando a entender que la presentación —caída incluida— respondía a una narrativa pensada, informó la revista Hello.

La directora nacional de la candidata, Paula Abbandonato, aclaró esa intención al enviarle un mensaje directo:

“¡Bien hecho, Dani!… ¡Por supuesto que se cayó a propósito! Fue un momento metafórico que muestra cómo la transformación de niña de las flores a dama es como Danny se ve a sí misma, desde sus raíces en el East End hasta el escenario de Miss Universo”.

Con esas palabras, Abbandonato reforzó la lectura interpretativa del momento, dejando ver que la escena buscó algo más que impacto visual: quiso contar una historia.