Fue en diciembre de 2019, cuando Hernán Arcil disputó el Gran Rojo, programa donde obtuvo el cuarto lugar. Recordemos que el bailarín ya había conseguido el triunfo en el primer ciclo del espacio de talentos de TVN.

Ahora, a casi un año y medio de finalizar aquella dura competencia, la vida del intérprete es muy distinta, impulsada un poco por la pandemia de COVID-19. Y es que Arcil tomó la decisión de irse a Temuco, donde vive su familia.

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Me quise venir por un tema de salud mental. Ha sido un hermoso proceso, en el cual me he podido enfocar en mí. Constantemente me he preocupado de bailar y estar siempre ‘al pie el cañón’ y buscar objetivos con respecto a eso, pero hace un año me empecé a enfocar en mi bienestar emocional”, cuenta a Página 7.

“Viéndole el lado positivo a la pandemia, me ha dado la oportunidad de conocerme, de buscar la mejor versión de mí y me ha dado espacio para preocuparme de otras cosas que había dejado de lado”, agrega Hernán, quien actualmente se encuentra impartiendo clases de danza, mediante Zoom.

Tengo una academia online, que se llama ‘Ballet con Hernán’ y doy clases todos los días de ballet, jazz y lyrical jazz. También estoy haciendo clases en la academia de Camila Benavides (exparticipante de Rojo), en donde trabajo como coreógrafo junto a ella e imparto clases en Panguipulli”, sostiene el joven de 29 años, que espera pronto abrir un curso de folclor.

 

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