Un nuevo informe forense volvió a sacudir al mundo del rock al plantear una hipótesis que contradice la versión oficial sobre la muerte de Kurt Cobain a sus 27 años, la cual golpeó al mundo en el 1994.

Según una investigación independiente, el fallecimiento del icónico vocalista de Nirvana podría no haber sido un suicidio, sino un homicidio premeditado.

El estudio fue financiado con recursos privados y estuvo a cargo de la investigadora Michelle Wilkins, junto al especialista forense Brian Burnett, quien fue categórico en sus conclusiones.

Esto fue un homicidio. Tenemos que hacer algo”, señaló Burnett a Wilkins, según consigna el medio británico Daily Mail, que tuvo acceso al informe.

Las incógnitas detrás de la muerte de Kurt Cobain

De acuerdo con Wilkins, el equipo realizó una revisión exhaustiva de los antecedentes contenidos en la autopsia de Cobain, detectando “signos inconsistentes con una muerte inmediata por arma de fuego”.

El informe plantea diez líneas de evidencia que apuntan a que el músico habría sido confrontado por una o más personas, quienes lo habrían forzado a consumir una sobredosis de heroína con el fin de incapacitarlo.

Además, plantean que luego Cobain habría recibido un disparo de escopeta en la cabeza, tras lo cual el arma fue colocada en sus manos y se habría dejado una nota de suicidio falsificada para encubrir el crimen.

“Hay aspectos en la autopsia que hacen pensar: ‘esperen, esta persona no murió rápidamente por un disparo’”, afirmó Wilkins, quien detalló que ciertos hallazgos forenses refuerzan esta teoría, aludiendo al daño orgánico asociado a la falta prolongada de oxígeno.

“La necrosis del cerebro y del hígado ocurre con una sobredosis. No ocurre con una muerte por arma de fuego”, agregó.

Recordemos que Kurt Cobain, una de las figuras más influyentes del rock de las últimas décadas, falleció el 5 de abril de 1994, a los 27 años, en su residencia en Seattle, Estados Unidos.

En ese entonces, las autoridades concluyeron que la causa de muerte fue una herida autoinfligida con una escopeta, descartando la intervención de terceros.

El arma correspondía a una escopeta Remington calibre 20, modelo 11, versión que durante décadas ha sido aceptada como la explicación oficial del fallecimiento del icónico músico.