La noche de este jueves, en Miss Universo, se podría marcar un antes y un después para Inna Moll.

La chilena de 28 años llega a la gran final del certamen de belleza, que se realiza en Tailandia, con presión y altas expectativas por parte de sus seguidores.

Sobre el escenario, buscará convertirse en la sucesora de la noruega Victoria Kjær Theilvig, ganadora de la corona el año pasado.

Desde que aterrizó en Asia, la representante nacional no ha pasado desapercibida. Sus desfiles en vestido de gala, traje típico y traje de baño han generado comentarios positivos en redes sociales y entre fanáticos de los certámenes de belleza, que destacan su seguridad, su desplante y la forma en que se maneja frente a las cámaras.