La emoción de Coté López al “conectar” con su abuela gracias a mensaje de Pablo Canaliza
Una tarde de emoción se vivió en ¡Hay que decirlo! de Canal 13, luego de que María José “Coté” López viviera un momento especialmente sensible al conversar con el médium Pablo Canaliza, instancia en la que, según se relató en el espacio, logró conectarse con su abuela fallecida, a quien cariñosamente llama su “Nona”.
La influencer, escritora y empresaria llegó al programa para hablar de su vida personal y de sus emprendimientos, pero la conversación tomó un giro inesperado cuando se abrió paso el tema familiar.
No era la primera vez que Coté compartía una experiencia de este tipo con el místico: ya habían dialogado antes, aunque en un contexto privado, en el que —según se indicó— Pamela Díaz, amiga de López y animadora del espacio de Canal 13, habría influido para concretar aquel encuentro.
El mensaje de la abuela de Coté López
Durante la conversación en pantalla, Canaliza entregó un mensaje atribuido a la “Nona”, que incluso incluyó una situación vinculada a Lucas, el novio de Coté, y su nerviosismo por acompañarla: “Ahora ella dice que Lucas está nervioso, el novio está nervioso, por eso prefiere quedarse afuera. Ella se lo dijo afuera, recién: ‘Eres capaz de tatuarte el nombre de mi nieta y no eres capaz de apoyarla’. Ella es así. Se ríe”, expresó el médium, cuyo nombre real es Pablo Miranda.
Tras ver una fotografía, Coté no ocultó su emoción y se quebró al hablar del rol que su abuela tuvo en su vida: “Ella me tenía toda la fe del mundo. Era mi fan número uno, me defendía con todo, de sangre italiana… Era empoderada, me apañaba y todo”, comentó.
Más tarde, la empresaria recordó los últimos momentos de su ser querido y confesó que aún le duele recordar: “Todo el mundo me decía: ‘Suéltala, suéltala, suéltala’.” Fue ese mismo día, dije que se vaya y lloré a gritos… Me voy a poner a llorar… Lloraba, lloraba y lloraba mucho. Después era: ‘Ándate luego, no me des más esta agonía’. Todavía no lo supero”, relató entre lágrimas.
En el cierre, Canaliza volvió a hablar como vocero de la abuela de López, describiendo su deterioro: “Después de su cumpleaños dejó de ser ella, solamente era el cuerpo… esta cabra lesa le costaba verme, pero se había hecho la idea de que no podía más, que estaba complicada de movimientos”.