Entretención

La sensible promesa de Gyvens a su madre y que le permitió traer a su familia a Chile

Captura | CHV
Captura | CHV

Este sábado en un nuevo episodio de La divina comida se vivió un emotivo momento protagonizado por uno de los participantes del espacio.

En esta ocasión se reunieron Karen Doggenweiler, Carolina Mestrovic, Julián Elfenbein, y Gyvens Laguerre, y fue precisamente este último quien conmovió tanto a los presentes como a los televidentes, al relatar parte de su sacrificada vida.

[leetambienImg]https://front-p7.dpsgo.com/notas/tv-y-espectaculos/tv/2018/05/13/el-increible-vinculo-que-une-a-la-actual-pareja-de-carolina-mestrovic-con-maite-orsini.shtml[/leetambienImg]

El haitiano fue consultado por Julián sobre su llegada a Chile, lo que dio paso a que abriera su corazón para asegurar que se vino de su país tras la dolorosa muerte de un amigo, a manos de militares, y porque las condiciones ya no permitían vivir dignamente.

“Yo venía de una familia humilde, una madre que ha criado a siete hijos solita, teníamos cada uno un solo uniforme, un solo par de zapatos para todos y lo compartíamos“, comenzó contando, para luego agregar que “mis padres son separados desde que yo tenía 3 años, él estuvo presente hasta los 9 cuando dejó Haití, y hasta el sol de hoy no lo he visto. En el fondo tendrá sus motivos, pero mi madre ha sabido sobrellevar eso, por eso mi madre es mi reina”.

Cabe señalar que Gyvens, llegó a nuestro país a mediados de la década pasada, siendo parte del programa juvenil Mekano, a través de la banda Reggaeton Boys, convirtiéndose en un ícono del espacio.

En su relato también comentó, visiblemente emocionado, que cuando tenía 10 años le hizo una especial promesa a su madre. “Le prometí a mi madre que pronto no iba a trabajar más en su vida, porque ella era de las personas que dormía apenas dos horas al día“,indicó. Y lo consiguió, pues actualmente el empresario tiene a todos los suyos viviendo en Chile.

“(Haití) es un país que ha sido azotado por desgracias, por mucha guerra civil. Después del 86 nos echaron una maldición de parte de los Duvalier, quienes gobernaron hasta ese año, y amenazó que no podríamos escapar de la isla, pero afortunadamente mi familia ha podido salir y estamos todos acá”, cerró su historia.

El músico ha logrado capitalizar su éxito, y actualmente es dueño de dos restobares, una automotora y una pastelería en la playa de El Quisco. Sin embargo, más allá de su buen pasar, la reflexión que hizo sobre su presente es digna de imitar: “Hay que ser agradecido de la vida, las cosas se ganan, se cuidan y se comparten”.