“Es olor a incienso, porque no conozco a la gente que entra”, bromeó la intérprete de Generación 98, quien inmediatamente mostró su santuario, aclarando que “no soy ni budista, ni católica, ni nada”.
“Es un santuario de los no y sí creencia. Es clásico que la gente te regala chucherías y es mi espacio de calma”, explicó Omegna, quien luego se detuvo en un florero, que tiene un especial significado para ella.
CHV
“Es una herencia que me dieron mi papá y mi mamá en vida. Representa mi infancia”, destacó la protagonista Amar Profundo.
CHV
Luego, se trasladó hasta el patio de su hogar, donde aprovechó de mostrar a sus perritos: Rosa y Yuca.
CHV
Respecto al patio, indicó que “ahora está vacío, porque he decidido habitar espacios más pausadamente y sin tanta ansiedad. Quiero decantar qué es lo que quiero hacer para compartir de mejor manera este verano”.
Sin embargo, en aquella ocasión no la mostraron con los detalles que exhibió Omegna en esta oportunidad.
Por último, consignar que María Gracia Omegna está construyendo su casa, cuya principal característica es que es “autónoma”, es decir, un tipo de inmueble sustentable, el cual no produce un gran impacto en el medioambiente.
De hecho, la casa está diseñada para que se autoabastezca aprovechando los recursos naturales de su entorno.