Bienvenidos ha sabido como innovarse, y es que la guerra de los matinales es cada vez más fuerte. Es por esto que han estrenado más de una polémica sección, entre ellas Acoso Textual y la Pregunta Prohibida.
En ésta última, en cada capítulo eligen a uno de los panelistas a la suerte y les hacen responder sobre algún episodio conflictivo o de algo que ellos prefieren no hablar. El día de ayer fue el turno de Martín Cárcamo, quien se sometió a complicadas interrogantes.
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La invitada Carla Jara comenzó por preguntarle al “Rubio natural” cuál fue el episodio más complicado para él durante su carrera, y le dio dos opciones: “¿tu separación o que te llevaron preso?“, dijo la pareja de Kaminski. A lo que Cárcamo bastante serio comenzó con su confesión.
“Fue un año extraordinario en términos laborales, demasiado extraordinario. Cosa que también, obviamente, me demandó mucho trabajo, porque en todas esas cosas yo tenía un protagonismo muy importante”, relató, sin embargo, siguió comentando que todo ese éxito no habría traído tantos beneficios, pues para él fue el año más complicado de su vida.
“Pero al mismo tiempo, creo que fue el año más complejo de mi vida. Yo creo que las dos cosas (estar preso y el fin de su matrimonio) no las pondría a un nivel. La separación siempre va a ser peor que cualquier cosa, porque tiene un trastorno familiar muy fuerte. Y sentí que también me desequilibré emocionalmente”, agregó.
Y es que el animador del matinal del 13 dice que se descuidó a sí mismo, debido al trabajo y, además, señaló que “en el fondo estaba tan agotado, reventado, trabajando, salir de vacaciones, que le perdí el susto a ciertas cosas. Y eso es un error. Es como cuando empiezas a andar en piloto automático. Mi vida siempre ha sido así. Yo aprendo con las cosas a porrazos, porque soy muy obstinado”.
Luego de eso, finalizó con una conclusión, asegurando que está mucho mejor y que todo está en el pasado “Siento que ha pasado el tiempo, ha pasado harta agua debajo del puente. Quizás el proceso que puede haber durado diez, 15 años, en dos años, con estos golpecitos que me ha dado la vida, me ha hecho estar mucho más maduro, consciente y, sobre todo, mucho más consciente conmigo mismo, que va mucho más allá de la pega”, terminó.