Myriam Hernández pisó suelo chileno apenas comenzó el estallido social (vive en Estados Unidos). La artista tenía agendados una serie de conciertos en nuestro país que debió reprogramar debido al contexto.
Eso sí, lo de suspender estos eventos no le pareció tan grave como la situación que estaba viviendo el país, una que definió como dolorosa. “Más que el hecho de tener que reprogramar un espectáculo, me duele saber las circunstancias del por qué, sobre todo cuando ocurre en Chile”, señaló la artista a La Tercera.
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Asimismo, indicó que “es como ridículo estar haciendo un concierto feliz cuando hay gente que lo está pasando mal. Esto invita a una reflexión como país, de unirnos, de dialogar, que es lo más importante, para que se llegue a un acuerdo de hechos, no solo de palabras. La gente necesita realmente ser escuchada y que le lleguen soluciones concretas”.
Myriam también aseguró que está “totalmente” de acuerdo con las demandas sociales, pues proviene de una familia de trabajo. “A mí me ha costado tener lo que tengo, llegar a donde he llegado. Nadie me ha regalado nada. Pero sí hay mucha gente que no ha tenido la oportunidad, porque todo esto parte de la educación, creo yo“, agregó.
En este contexto, también expresó que es necesario que el Festival de Viña del Mar 2020 se ajuste al escenario actual. Está de acuerdo con que se realice pero de una manera más austera.
“Lo lindo de Viña es que se haga, porque es una manera de decirle a Chile pasémoslo bien un rato, con música. Como una manera de ir volviendo a la normalidad sabiendo que no estamos en la normalidad, porque faltan muchas cosas, obviamente“, aseguró.
Una opinión distinta es la que tiene sobre el evento previo al certamen: la Gala de Viña. “La Gala (de Viña) es un momento frívolo, donde van a lucirse las joyas, los vestidos, los zapatos, lo que te costaron. Y eso es totalmente ajeno a lo que hoy en día sentimos y estamos viviendo. Yo creo que no debiera ir la Gala, creo que debiera ser un Festival más austero, y me da mucho gusto que haya una noche chilena y que sea de mujeres“, sentenció.
Por último, la cantante que tiene agendado un concierto para este 23 de noviembre en el Arena Monticello, expresó que en sus últimos conciertos también trata ciertas temáticas como la violencia física y psicológica contra la mujer, para entregar un mensaje de fortaleza, tomando en cuenta que ella misma fue una víctima.
“Yo siempre trato de dar un mensaje de amor, de unión, porque desde chica he querido transmitir eso. Pero obviamente cuando pasan cosas, como el movimiento de la mujer, me obligaban a mí también a querer ponerme al día con esa deuda que sentía tener con el género, de dar un mensaje mucho más potente de empoderamiento y de rechazo a la violencia psicológica y física, algo que yo viví y lo digo en la obertura del concierto, lo planteo por primera vez en mi vida”, cerró.