Oración de sus nietas marcó misa de despedida a Héctor Noguera: “Que la tristeza se transforme”
Este jueves 30 de octubre, a partir de las 11 horas, se vivió la misa de despedida al actor Héctor Noguera en la Capilla del Campus Oriente de la Universidad Católica.
La primera lectura estuvo a cargo de Piedad Noguera, la hija mayor de Tito. Luego, fue su nieta Catalina Stuardo quien leyó el salmo.
El padre Samuel Fernández entonó el evangelio y luego, en su sermón, explicó que los textos escogidos para la misa tenían un significado especial para el difunto.
“La de San Pablo, que habla de la vocación; el salmo que habla del camino y, finalmente, el evangelio, que habla de la transformación del agua en vino. Todas estas lecturas hablan de la transformación… Pablo descubre su verdadero ser, y este tipo de transformación no es ocultar, sino descubrir y hacer resplandecer lo que uno está llamado a ser”, indicó el sacerdote.
Y añadió: “Las artes escénicas participan de este milagro. Un trapo se puede trasformar en la capa de un rey… y en el teatro sucede este milagro que no falsifica las cosas. Cuando es auténtico, revela la verdad y eso es lo que hace vibrar a las personas que participan de esa obra de arte”.

Nietas de Héctor Noguera emocionaron en la misa de despedida
Al momento del petitorio, Manuela Moreno y Catalina Stuardo, ambas nietas de Tito, se acercaron al podio para hacer sus oraciones, todas ellas inspiradas en el legado del actor.
“Por nuestro abuelo Héctor, que dedicó su vida a la belleza y al pensamiento. Que su mirada siempre abierta al asombro y a la contemplación, siga iluminando los caminos de quienes buscan en el arte un lugar para encontrar humanidad. Roguemos al señor”, leyó Manuela.
“Por las artes y el conocimiento, que fueron para él una manera de conocer y de compartir en el mundo. Que nunca dejemos de aprender, de imaginar y de crear como él nos enseñó. Roguemos al señor”, añadió Cata.
“Por la democracia y la libertad, valores que nuestro abuelo defendió con valentía y convicción. Que sepamos cuidar siempre la voz, el diálogo y el respeto que él tanto valoró. Roguemos al señor”.
“Por su familia y sus amigos, para que encontremos consuelo en todo lo que él sembró. La curiosidad, la ternura, el amor y el amor por el trabajo… el trabajo, el trabajo, el trabajo y el trabajo. Que su ejemplo nos inspire a vivir con generosidad, dedicación y pasión”, pidió su nieta, sacando algunas risas entre los asistentes.

Luego, pidieron “por el teatro y los artistas, para que sigan siendo guardianes de la imaginación y de la verdad. Que el arte, como en la vida de Tito, siga abriendo los ojos y el corazón de quienes lo habitan”.
Finalmente, Manuela y Catalina oraron “por todos nosotros, que lo despedimos con amor y gratitud. Que la tristeza se transforme en luz. Que su voz y su legado sigan resonando en nuestras vidas cada vez que se levante un telón”.