Sin duda, Pablo Rojas se ha convertido en uno de los participantes favoritos de la audiencia de The Voice Chile, quienes ya lo proyectan como uno de los grandes finalistas.

El joven intérprete, perteneciente al equipo de Gente de Zona, ya se encuentra clasificado a la etapa de Playoffs, que arranca este domingo, por las pantallas de CHV.

[lee-tambien]https://front-p7.dpsgo.com/notas/redes-sociales/2022/07/07/majo-navarro-despedida-the-voice-alabo-talento-de-pablo-rojas.shtml[/lee-tambien]

Sin embargo, la historia pudo ser muy distinta explica él: “La verdad, no tenía pensado entrar a The Voice. Me daba miedo, es una exposición enorme y yo soy muy exigente conmigo. Además, me dan miedo las cámaras”, cuenta entre risas.

Pese a lo anterior y a dudarlo “hasta el último día”, Rojas decidió ser parte del espacio que conduce Julián Elfenbein. Y es que incursionar en un programa de televisión era una idea que anduvo rondando en algún momento de su vida.

“Sabía que tenía que hacer algo para salir a flote, pero soy tan inseguro que no pensaba en un programa de televisión. Alguna vez lo hice con 12 años en la segunda temporada de Talento Chileno (2011)”, recuerda.

Sin embargo, es en The Voice donde actualmente la rompe: “Mis principales objetivos eran ganar un par de seguidores en redes sociales, para mostrar mi música; también conocer a músicos de la escena nacional y por supuesto aprender. Hasta el momento me ha ido bien”, indica.

De todas formas, reconoció que pensó que sería eliminado en las audiciones a ciegas. “El impacto que causé me tomó por sorpresa absolutamente”, admite.

Pablo Rojas y la lucha contra sí mismo

Si bien los resultados han acompañado a Pablo en el transcurso del programa, también ha tenido que lidiar con situaciones personales que lo han puesto a prueba.

Una de ellas es el alejamiento con su familia en un momento de su vida, algo que The Voice ha logrado remediar, en cierta medida.

Recordemos que en las audiciones a ciegas, Pablo contó que “mi familia está muy degradada, mis papás se divorciaron desde que tengo como cuatro años, mi hermana está lejos y yo estuve lejos también estudiando en Concepción. Perdimos un poco ese feeling familiar“.

Ahora, con su participación en The Voice, dice que “mi familia está más motivada, me apoyan, me da consejos y ánimo, son mis mayores fans. También he podido compartir más con mis tíos y primos. Siempre nos hemos amado y llevado bien, pero eso sí, vengo de una familia con muchas heridas”, señala.