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Pancho Saavedra contó cómo se recuperó tras dura hazaña en debut de ‘Lugares que hablan’

Canal 13
Canal 13

La noche de este sábado se estrenó una nueva temporada del programa cultural Lugares que hablan conducido por Francisco Saavedra.

En este debut, el espacio cautivó a los televidentes con los hermosos paisajes de los canales y fiordos de la Patagonia, especialmente de los Campos de Hielo Sur, y fueron precisamente estas bellezas las que le dieron el éxito al programa en términos de rating.

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Entre las 22.42 y 00.51 horas, el espacio de Canal 13 marcó 15,9 puntos con un peak de 19. En ese mismo horario le siguió CHV con 7,9 unidades; Mega con 5,2 y TVN con 3,2.

Pero además de los hermosos paisajes, nuevamente Saavedra logró sorprender con sus travesuras, y esta vez realizó un desafío que muy pocos se atreverían a cumplir. Y es que cuando estaban pasando por el glaciar Amalia, el animador se sacó la ropa, quedó en calzoncillos y se metió al agua, aunque no de piquero.

Esta acción sorprendió muchísimo a los televidentes, quienes lo aplaudieron por su valentía, y en conversación con LUN, Pancho reveló por qué se atrevió a hacerlo. “Sentí que era tan pura (el agua), sin intervenciones, tan mágica y sana, me dieron ganas de sentir eso en todo el cuerpo“, indicó.

Además, señaló que antes de su hazaña, había investigado y tenía claro que solo podía estar máximo un minuto en el agua, por la baja temperatura. “Pero imagínateque estaba ahí, había un poco de sol y eso me hizo tener más confianza para poder meterme. Dije ‘total con el sol me voy a secar o se me va calentar el cuerpo rápidamente. Y así fue“, agregó.

De todas formas, es sincero al señalar que cuando metió los pies al agua sintió que se quemaba, y aunque no pensaba sumergirse tanto, siguió el consejo de ‘El Catador’ y hundió la cabeza en el agua. “No me quería ir a la casa sin esa sensacón de haber probado algo que te aseguro que a mucha gente le gustaría hacer, pero le da pudor, nervio o miedo“, indicó.

Por último, comentó que sus compañeros tuvieron que hacerle masajes en los pies para que volviera a sentir su cuerpo, ya que en un momento dejó de sentirlo. “Como que me dieron un abrazo entre todos para que me corriera la sangre“, cerró.