Una infartante competencia de equipos, discusiones y escenas de celos marcaron el capítulo 74 de El Internado este lunes.

De hecho, dos participantes se enfrascaron en una pelea por Fabio Agostini, quien quedó con fuertes dolores tras la prueba, donde hizo un impresionante esfuerzo físico para desenterrar un moai completamente solo, mientras el equipo verde necesitó a sus tres integrantes para lograr lo mismo.

Aun así, contra todo pronóstico, fue el equipo verde el que logró finalizar primero la prueba y utilizó su ventaja para robarse a Arenita, sumándola como refuerzo en la cocina.

Al finalizar la competencia, la tensión explotó. Blu Dumay rompió en llanto, completamente superada por la frustración y el cansancio acumulado. En paralelo, Luis Mateucci enfrentó duramente a Tom Brusse por no haber participado en la prueba física.

Tom insistió en que no podía realizar esfuerzos por una lesión en el hombro, pero Mateucci no le creyó y lo acusó de excusarse: “¿Cuánto quieres descansar? Va Fernando con 60 años, va Agustina, va Blu, no seas tan cagón”, le lanzó Mateucci sin filtro.

El enfrentamiento escaló rápidamente: ambos quedaron frente a frente y tuvieron que ser separados por sus compañeros para evitar que pasara a mayores. 

Fabio Agostini en medio de la polémica por coqueteos en El Internado

Mientras se desarrollaba todo este conflicto en El Internado, Agustina le hacía un masaje a Fabio para aliviar sus fuertes dolores en la zona lumbar.

Pero lo cierto es que eso no logró aliviarlo tanto, así que, más tarde, Blu Dumay también comenzó a masajearle la espalda, pero la escena fue interrumpida por Pontoriero, quien la encaró sin rodeos.

Blu, no te zarpes. Te lo digo bien clarito, ocupá tu lugar de espectadora. Yo no soy Milo”, le advirtió con dureza.

La joven dejó de masajear a Fabio y se retiró para evitar un conflicto mayor, pero la tensión no se disipó y estalló nuevamente en la cocina. 

Cada una que ocupe su lugar. Aunque el piso esté parejo, hay niveles. Haz lo que vos quieras, pero de frente. Cuando yo no estoy, no te hagas la zorrita (sic)”, lanzó Agustina.

“Zorra no soy”, se defendió Blu, visiblemente afectada.