Un situación insólita y preocupante se vivió este jueves en un despacho de Bienvenidos de Canal 13, protagonizado por el periodista Leo Castillo.
El espacio de Canal 13 se encontraba tomándole el pulso a la mañana respecto al sentir de la gente sobre la rebaja a la dieta parlamentaria y los otros acuerdos que se informaron la madrugad de este jueves entre el Gobierno y la Cámara del Senado y que incluye mejoras al sistema de pensiones, transporte y medicamentos.
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No obstante, uno de los momentos más impactantes se dio cuando Castillo entrevistó a un señora de nombre Margarita, quien recibía apenas 100 mil pesos de jubilación, con los que además debía pagar un crédito que tiene en una caja de compensación y otras cuentas básicas.
Margarita partió diciendo que tenía este crédito y que le descontaban cerca de 37 mil pesos mensuales, pero que ahora último le aparecía otro cobro y no sabe de qué y nadie ha podido explicarle. Esta situación la llevó a pensar en una decisión dramática: vender uno de sus riñones.
Tengo un pequeño crédito en una caja de compensación y ahora me están saliendo dos descuentos. De los 100 (mil pesos) que yo saco, me descuentan 37 mil pesos. Estoy averiguando y me mandan de allá para acá y nadie sabe a qué se debe el descuento”, inició su relato.
Por lo mismo, ahora recibe menos de 70 mil pesos, un monto con el que evidentemente no puede vivir dignamente. “Por eso que estaba, no sé si lo podré decir aquí, pero yo quería vender un riñón. Mis riñones están sanos, yo estoy sana, no tengo ningún problema ninguna enfermedad, nada, para así poder saldar mis deudas“, expresó.
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target="_blank" rel="noopener">“Yo quería vender un riñón”, declaró la señora Margarita ante la angustia por sus deudas #Bienvenidos13
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Paralelamente en el estudio se escuchaba a Polo Ramírez decir “qué fuerte” y a Martín Cárcamo insistir con un “no”. Si bien Leo Castillo le dijo que no era lo lógico, ella aseguró que no tenía otra cosa que vender para vivir tranquila.
Luego la señora explicó que vive con una hija, quien se dedica al aseo industrial, y su nieto. Ella es quien se hace cargo de la comida y otros gastos; mientras Margarita paga las cuentas básicas y sus deudas en una farmacia y una caja de compensación.
Asimismo, indicó que vive en una casa que corresponde a una herencia de un nieto, quien no les cobra por residir allí.
Cabe señalar que en Chile la venta y tráfico de órganos es un delito grave y está penado por la ley.