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La parlamentaria Camila Flores se ve envuelta en una polémica tras el quiebre con su esposo Percy Marín, quien acusó de maltratos y abuso de poder. Marín afirmó que fue expulsado de su hogar y separado de su hija, mientras que Flores sostiene que ella fue la víctima y abordará el tema en las instancias correspondientes. En medio de la controversia, resurgen declaraciones de Flores sobre revisar el celular de su pareja en un programa de televisión, donde reconoció haberlo hecho por desconfianza, aunque se arrepintió por el mal que causa.

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Camila Flores se encuentra envuelta en una polémica amorosa tras el bullado quiebre con su esposo, Percy Marín.

En concreto, el exconsejero regional lanzó fuertes acusaciones tras el terminó de su matrimonio de 17 años.

Mediante un comunicado, aseguró haber sido “víctima de maltratos, humillaciones y un evidente abuso de poder”, acusando que la parlamentaria habría utilizado su cargo para “expulsarme de mi hogar la madrugada del 15 de diciembre”.

Según relató, el hecho habría ocurrido en presencia de escoltas de Carabineros y lo habría mantenido “alejado de mi hija” por más de 40 días.

Por su parte, la senadora electa sostuvo que “la violencia a la que se alude es una situación en la que fui yo la víctima”, agregando que el tema será abordado únicamente en las instancias correspondientes.

El día en que Camila Flores habló de su relación con Percy Marín

Debido a la polémica, reflotaron los dichos que hizo Camila Flores en Podemos Hablar, en un capítulo emitido en 2021.

En ese momento, Julián Elfebnbein llamó al punto de encuentro a “las que han revisado el celular de su pareja”.

Camila se levantó, señalando que “lo he hecho, sé que está mal y me arrepentimiento. Pero es como de la inmadurez. Con mi esposo, yo era muy chica…yo tenía 23 años cuando nosotros partimos pololeando, entonces típico de estas cosas, como de la desconfianza, mirar de repente el teléfono”.

A renglón seguido, precisó que “no es tan así como que va a la ducha (y miro el celular), pero sí pendiente así como ‘oye, llegó un WhatsApp, ¿quién lo mandó?’ o la llamada telefónica, mirando”.

Finalmente, contó en ese entonces que “es una cuestión de confianza. Yo creo que está mal y me arrepiento de haberlo hecho, porque uno queda como psicópata, uno anda mal, uno queda mal”, cerró.