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Tras las rejas: revelan cómo será la participación de Cristián Campos en Reunión de Superados

Tras las rejas: revelan cómo será la participación de Cristián Campos en Reunión de Superados
Editada por Página 7

Esta semana, en el capítulo 81 de Reunión de Superados, Cristián Campos regresará a las pantallas de Mega con una participación especial en la exitosa teleserie nocturna.

El actor, quien estuvo alejado de la televisión por un largo proceso judicial, finalmente vuelve a la ficción tras salir sobreseído de la demanda interpuesta por Raffaella di Girolamo.

¿Cómo será el personaje de Cristián Campos en Reunión de Superados?

En los próximos episodios, Jaime Astaburuaga será arrestado por delitos económicos vinculados a su empresa, así que lo trasladarán a prisión.

Es en ese lugar donde se encontrará con un viejo conocido tras las rejas: el personaje interpretado por Cristián Campos. Así lo consignó el portar Fotech.

“¡Astaburuaga! Mira dónde nos vinimos a encontrar. ¿Viniste a vernos, maricón? ¡Por fin!”, le gritará el recluso al personaje de Francisco Reyes, dejando claro el tono tenso y desafiante del reencuentro.

A pesar de la dura acusación, Jaime responderá con calma: “No, nada de maricón. Voy a estar poquito rato aquí, porque todo esto es un mal entendido“.

En efecto, el padre de Teresita insiste en su inocencia respecto a los delitos que se le imputan. Sin embargo, su viejo amigo no pierde oportunidad para darle un consejo.

¿Te acuerdas de esos retiros que hacíamos en el colegio? ¿Cuando los curas nos llevaban a Punta de Tralca, a esas piezas heladas? Bueno, esto es más o menos lo mismo, pero con mejor hotelería“, le dirá, dejando en evidencia que las circunstancias de su encierro no son tan duras.

Jaime viviá la experiencia de la cárcel con viejos conocidos

A pesar de las acusaciones y las prisas por defenderse, el personaje de Cristián Campos no se muestra tan preocupado por la situación legal que enfrenta en Reunión de Superados.

“Da lo mismo que seas inocente. Si lo que la gente quiere es ver sangre. Y si viene de gente como nosotros, mucho mejor. Parece que gozaran viéndonos sufrir”, indica el recluso, revelando el lado oscuro de la percepción pública sobre los poderosos tras las rejas.

Finalmente, el viejo amigo de Jaime le deja claro que, a pesar de estar detenidos, ellos no pierden sus lujos. Con acceso a celulares, alcohol, fiestas y otros privilegios, la vida en prisión no es tan difícil como la de los reclusos comunes, ya que incluso tiene en su mano un vaso con whisky.