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La cantante Myriam Hernández vivió una emotiva jornada en el Festival del Huaso de Olmué tras el fallecimiento de su padre, el cual la marcó profundamente durante su presentación. Expresó su dolor al no tenerlo presente por primera vez, destacando su apoyo y sensibilidad musical compartida. Agradeció el cariño del público y la producción, sintiéndose acompañada por Dios y su padre en todo momento. Además, fue sorprendida con el Guitarpín de Plata, un reconocimiento especial que la emocionó profundamente y comparó con recibir la Gaviota de Platino.
Myriam Hernández vivió una especial jornada este jueves en el Festival del Huaso de Olmué debido al reciente fallecimiento de su padre.
Según contó a Radio Bío Bío, por primera vez su progenitor no la estaba acompañando, por lo que reconoció que fue “una de las noches más difíciles de mi vida en cuanto a cantar”.
“Desde que tengo uso de razón y canto, siempre estuvo ahí motivándome, siendo mi fan número uno, entonces ahora era muy duro. Además, teníamos una sensibilidad musical, nos gustaban las mismas canciones”, comentó.
“Desde pequeña tenía mucho miedo de que llegara este día. Sabemos que, mientras vamos creciendo y madurando, esto tiene que pasar, por lógica, pero no quieres que llegue ese día”, agregó.
Asimismo, agradeció la recepción del público y contención de la producción del canal y su equipo. “Sentí a Dios y a mi papá muy cerca conmigo”, indicó.
“La sensación que lo describe mejor, es que me bajé de ese escenario llena de amor, vibras positivas, cariño, contención. Sentí tanto amor, que eso me ayudó mucho. Además, significa partir este 2026, dentro de todo lo triste, con una buena noche”, complementó.
De igual forma, tuvo palabras para el Guitarpín de Plata que recibió sobre el escenario casi al final de su presentación.
“No me lo imaginé nunca, tuve la sensación como cuando recibí la Gaviota de Platino. Es un premio increíble, aparte el significado que tiene, lo recibo por primera vez. Fue muy emocionante”, concluyó.