La encargada de cerrar la segunda noche del Festival Internacional de la Canción de Viña del Mar fue la banda colombiana Bomba Estéreo, liderada por Li Saumet, que puso el broche de oro a una jornada marcada por el baile… pero también por las butacas vacías.
Tras las exitosas presentaciones de Pet Shop Boys y Rodrigo Villegas, parte importante del público comenzó a retirarse de la Quinta Vergara.
Así, cerca de las 2 de la madrugada, mientras Karen Doggenweiler y Karim Butte presentaban la competencia, ya se apreciaban claros en platea y palco, tal como registraron imágenes captadas por Página 7 desde el recinto.
Incluso, durante la transmisión de Mega, se pudo observar cómo parte del público de galería fue reubicado en sectores inferiores para que el recinto luciera más lleno en pantalla.
Una situación que los cibernautas y fánaticos de la banda calificaron derechamente como una “falta de respeto”, al notar que la galería iba quedando cada vez más vacía.
Sin embargo, lejos de convertirse en un cierre apagado, Bomba Estéreo salió al escenario con toda su potencia.
Desde los primeros acordes, la agrupación hizo vibrar a quienes decidieron quedarse hasta el final, transformando la Quinta en una verdadera fiesta latina.
Con su carisma arrollador, Li Saumet se robó las miradas, interactuó con el público e incluso bajó del escenario para recorrer los pasillos y encender aún más el ambiente en una presentación que no decayó a pesar de la hora.
Así, aunque la segunda noche terminó con una Quinta parcialmente vacía, el público fiel que permaneció hasta el cierre coreó cada canción y despidió la jornada bailando, demostrando que la fiesta siguió hasta el último minuto.