Esto le pasa a tu cerebro al “desintoxicarte” de una borrachera
Si alguna vez has notado que tus manos tiemblan luego de una ardua noche de fiesta y tragos, o bien te sientes nervioso e hiperactivo días después de aquel desenfreno, deberías preocuparte.
Al igual que otras drogas, el alcohol tiene sus propios síntomas de abstinencia, eso sí con una diferencia muy importante: la abstinencia del alcohol puede llegar a matarte.
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Al menos eso señala Lorenzo Leggio, investigador especialista en neuroendocrinología y neuropsicofarmacología del Instituto nacional del abuso del alcohol y alcoholismo, y del Instituto nacional del abuso de las drogas, quien señala que la gente no conoce realmente el peligro que implica este proceso de “desintoxicación”. “La gente cree que la abstinencia es la misma para cualquier tipo de droga, y eso no es cierto. Por ejemplo, la gente no muere por la abstinencia del tabaco“.
El profesional señaló al medio especializado estadounidense Brain Decoder, que si en algún momento de tu vida (si eres un bebedor), al dejar de consumir alcohol, notas que tus manos tiemblan o sientes que no duermes bien y más agitado, no debes esperar mucho tiempo antes de consultar un especialista, pues es posible que con el paso del tiempo, tu cuerpo experimente un síndrome de abstinencia mucho más severo.
Durante la abstinencia, el cerebro de los bebedores experimenta un superávit de un químico: el glutamato. LO que puede causar agitación, ansiedad y problemas para dormir, así como un aumento en la presión sanguínea y en la frecuencia cardíaca.
Además, el profesional señala que alrededor del 50% de las personas que beben en grandes cantidades, experimentarán estos síntomas, con la probabilidad de que estén mucho más presentes conforme a los años que la persona continúe bebiendo.
Entre los síntomas que podrían experimentar este tipo de bebedores, está el “delirium tremens”, una sicosis tóxica que se caracteriza por convulsiones, alucinaciones, temblores e incluso la muerte.
“El alcohol puede llegar a cualquier zona y dañar cualquier célula. Los efectos sobre la bioquímica del cerebro a partir del alcohol y la desintoxicación son mucho más radicales comparados a otras drogas“, señala Leggio.
Pero a pesar de su peligrosidad, en realidad el “proceso de abstinencia o desintoxicación es un problema relativamente comparado al consumo crónico y abusivo de la misma sustancia”, remata el doctor.