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Américo, el reconocido cantante nacional, se sinceró en el podcast Más Que Titulares sobre su experiencia como padre, especialmente con su hija mayor, Mabel, admitiendo sentimientos encontrados por su ausencia y reflexionando sobre su rol paterno a lo largo de los años. A los 48 años, hizo un mea culpa respecto a su paternidad, destacando que ha vivido este proceso de diversas formas y reconociendo la dificultad de haber sido padre a los 16 años en un contexto social marcado por prejuicios. A pesar de los desafíos, Américo demuestra amor y apoyo hacia sus hijos, destacando la importancia de acompañar, aconsejar y respaldar a su hija en sus decisiones.
En un tono honesto y reflexivo, Domingo Johnny Vega Urzúa, más conocido como Américo, abrió su corazón para hablar de una de las facetas más íntimas de su vida: la paternidad.
El cantante nacional de 48 años fue invitado al podcast Más Que Titulares, conducido por la periodista Javiera Quiroga, donde abordó la relación con sus hijos y, en particular, con su hija mayor, Mabel, reconociendo una ausencia que hasta hoy le genera sentimientos encontrados.
Durante la conversación, el denominado “rey de la cumbia” hizo un sincero mea culpa respecto a su rol como padre, señalando que ha vivido la paternidad de maneras muy diferentes a lo largo de su vida. “Viví la paternidad de distintas formas y también me genera dolores, y me tiene en conciencia de que hay cosas en las que todavía debo trabajar”, confesó el artista, dejando en evidencia que es un proceso que sigue revisando con el paso del tiempo.
Fue al referirse a su hija mayor cuando Américo fue especialmente claro. “Sé que de los cuatro (años), es con la que he estado más ausente”, reconoció, explicando que esa distancia no ha estado exenta de afecto ni preocupación mutua. “Aun así, siempre está expresando su tremendo amor, yo también, las instancias de poder acompañarla, aconsejarla y apoyarla en lo que ella quiera y necesite”, agregó.
En ese contexto, la entrevistadora Javiera Quiroga puso sobre la mesa un elemento clave en la historia del cantante: el haber sido padre a los 16 años. Américo recordó que asumir la paternidad durante la adolescencia no solo fue un desafío personal, sino también social, marcado por prejuicios y críticas de la época. Según relató, incluso existía una mirada estigmatizante hacia quienes se convertían en padres a temprana edad.
“Me acuerdo que en esos años había una publicidad donde salía una niña con jumper, tomándose la guatita y decía ‘me van a matar’, porque estaba embarazada”, relató. A partir de ese recuerdo, el artista explicó cómo ese mensaje también lo atravesaba a él. “Y yo era el papá, pero yo decía: ‘Mi mamá, ¿qué van a decir? Me van a matar’. Tenía ese pensamiento”, rememoró.
A ese escenario se sumaba un entorno familiar complejo. Américo señaló que “los abuelos de Mabel eran complicados”, lo que hacía aún más difícil enfrentar la paternidad siendo tan joven. Todo ello, según dio a entender, influyó en la forma en que pudo, o no, estar presente durante el crecimiento de su hija mayor.