Wilma González y su pareja, Nicolás Seguel, recientemente llegaron a Chile después de un viaje a Miami (EEUU), por lo que tuvieron que irse a una residencia sanitaria para cumplir la cuarentena preventiva.

Sin embargo, su estadía en hotel Hyatt Place de Vitacura no ha sido la mejor. Así lo informó la propia española y su pareja a través de Instagram.

En una publicación en sus Stories, Seguel afirmó que el servicio ha dejado bastante que desear.

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“Con suerte me cargan los correos con el WiFi, (es) lentísimo y con Wilma aún debemos seguir trabajando”, partió contando.

“El agua no sale caliente. La tele la he reiniciado dos veces, porque deja de funcionar. Estuvimos esperando una hora en recepción al llegar ¿Y se paga medio millón de pesos por cuidados sanitarios?”, agregó.

A lo último que hace referencia Nicolás es a los $480.000 que el Gobierno determinó como precio base para la estadía de un viajero por cinco días en un hotel de tránsito.

“El almuerzo viene sin proteína. Dado los problemas, ha venido mantención cuatro veces en un solo día. Se supone que no debe entrar gente a la habitación (pero), por los problemas, está pasando”, comentó.

Seguel aclaró que con esto no está diciendo que está en contra de la cuarentena preventiva por haber llegado del extranjero.

Wilma Gonzalez | Instagram

“Esto es una queja porque hemos pagado por el hotel de tránsito y ha sido pésimo”, aseveró.

“Están haciendo un negocio”

Al igual que su pareja, Wilma también utilizó sus Stories de Instagram para referirse a esta mala experiencia.

La personal trainer partió aclarando que su molestia no era por los problemas que ha tenido en el hotel, ni menos con el personal de este, sino que con el Gobierno de Chile.

“Mi problema claro que es con el Gobierno, porque están haciendo un negocio con los hoteles de tránsito”, afirmó.

González continuó indicando que su molestia tampoco tiene que ver con que no crea que el aislamiento es algo necesario.

“Al contrario- Tienen que haber cuarentenas preventivas, tenemos la responsabilidad (de cuidarnos). Con Nicolás tenemos nuestras dos vacunas, nos hemos hecho varios PCR por nuestra cuenta”, agregó.

Sin embargo, Wilma afirmó que su hotel les costó $520.000, acusando que una estadía como esta tiene un costo mucho más barato.

Por último, la española señaló que su reclamo “no tiene que ver una ideología política”, pero creía que el actual gobierno estaba haciendo un negocio con las agencias de viaje que administran los hoteles y que “eso está mal”.