La Fundación Abrázame mantiene abierta una convocatoria para sumar voluntarias que entreguen contención emocional a recién nacidos abandonados y que permanecen hospitalizados o institucionalizados durante sus primeras semanas de vida.

A través de turnos organizados, las participantes acuden a distintos recintos de salud para abrazar, acompañar y cuidar a bebés que no cuentan con apoyo familiar.

El programa se desarrolla, entre otros lugares, en el Hospital San Juan de Dios, donde el contacto humano cumple un rol clave en el bienestar de los lactantes.

Quienes forman parte del voluntariado relatan experiencias que marcan profundamente.

Marjorie, una de las voluntarias, compartió su testimonio en conversación con T13 y explicó el impacto emocional de la labor que realiza.

“Cuando uno mira sus caritas, viendo la batalla que están dando a poco de nacer, siento que nada importa y que nada puede ser tan grave”, señaló.

Desde el equipo médico del Hospital San Juan de Dios confirman que el afecto constante genera efectos positivos y medibles en la salud de los bebés.

El impacto emocional en los bebés

Carolina Méndez, jefa de Neonatología del recinto, explicó que “a los niños les mejora la frecuencia cardiaca, los parámetros fisiológicos, se calman y además se recuperan más rápido si están enfermos”.

Salen antes de alta, pueden salir de un ventilador mecánico antes. Eso es impactante porque se nota cuando hay una persona presente y cuando no”, añadió.

El impacto también resulta significativo a nivel psicológico. El psicólogo de la Fundación Abrázame, Tomás Monsalve, advirtió que la falta de afecto puede generar consecuencias a largo plazo.

Se genera un cuadro de carencia afectiva, en el cual estos bebés se desinteresan por el mundo y presentan retrasos sicomotores y sensoriales, quedando con rezagos en su desarrollo”, explicó.

Aunque Chile no cuenta con un registro oficial sobre abandono neonatal, se estima que cerca de 100 recién nacidos viven esta situación cada año.

Además, la cifra de menores de 24 meses en residencias de protección aumentó un 72% entre octubre de 2021 y marzo de 2025, pasando de 233 a 401 niños.

Frente a este escenario, la Fundación Abrázame mantiene abiertos dos programas de voluntariado, con requisitos y modalidades distintas.

El proceso de postulación dura cerca de tres meses e incluye entrevistas psicológicas y capacitaciones obligatorias.

Requisitos para abrazar a bebés abandonados

Programa Abrázame+ Primera Infancia

Considera acompañamiento individual diario a bebés o niños de hasta tres años, por tiempo indefinido, con preparación previa y seguimiento semanal presencial.

Para postular se requiere:

  • Ser mayor de 25 años
  • Residir en la región donde se ejecute el programa
  • No tener antecedentes penales
  • No estar inhabilitada(o) para trabajar con menores por maltrato o delitos sexuales
  • Tener salud y edad compatible con el rol
  • Contar con disponibilidad diaria de al menos una hora
  • No tener hijos menores de dos años
  • No estar atravesando un duelo reciente
  • Aprobar evaluación psicológica
  • Presentar documentación personal (certificado de antecedentes, cédula de identidad, entre otros)

Voluntariado Abrázame

Contempla visitas grupales semanales de al menos dos horas, con un compromiso mínimo de un año, orientadas a bebés, niños y adolescentes que viven en residencias de protección.

Requisitos:

  • Ser mayor de edad
  • No registrar antecedentes penales
  • No estar inhabilitada para trabajar con menores
  • Tener salud compatible con el rol
  • Disponibilidad horaria
  • Aprobar evaluación psicológica
  • Entregar documentación personal, como certificados penales y copia de cédula de identidad