A una semana de la masacre de Villa Crespo, el crimen intrafamiliar que generó conmoción en Argentina, la hermana de Laura Leguizamón, la mujer que asesinó a su familia y se suicidó, rompió el silencio.

Ella era feliz, buena madre, buena amigaEsto me partió al medio”, dijo la mujer.

El miércoles 21 de mayo, la empleada doméstica de la familia encontró a los hijos del matrimonio, Ian (15) e Ivo (12) muertos, uno en el pasillo y otro en su habitación, mientras que Adrián (53) se encontraba acostado en su cama, cubierto de sangre, y Laura (51) estaba sin vida en el baño del inmueble.

Sin embargo, en abril pasado surgieron nuevos síntomas. “Pensaron que era estrés. Pero semanas antes de Pascua volvió a tener síntomas, aunque leves. 

Adrián creyó que podía controlarlo”, dijo Nora. Acerca de la personalidad de su hermana, la definió como una persona que lo resolvía todo, “Súper Laura”, y sostuvo que piensa que “esa exigencia le jugó en contra”.

Captura de la carta de suicidio que dejó Laura Leguizamón.