En sus más de 70 años de reinado, Isabel II tuvo un sinfín de anécdotas que adornan su imponente figura que este jueves acaparó las portadas debido a su fallecimiento.

Sin duda, un momento que marcó la vida de la monarca fue un potente discurso en donde calificó a 1992 como “annus horribilis” (año terrible).

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Según informó en aquel entonces El País, la reina realizó una alocución en un banquete ofrecido en su honor en Londres para conmemorar sus 40 años en el trono, momento en donde expresó: “1992 ya no será un año que yo recordaré con una alegría sin tacha“.

¿Qué pasó en 1992 que indignó a la reina Isabell II?

Unos complejos 12 meses vivió en ese entonces la monarca, y que puso en jaque la corona británica debido a diversos escándalos que causaron varios cuestionamientos de la opinión pública, consignó La Nación.

A comienzos de 1992, específicamente en marzo, el príncipe Andrés, hijo de Isabel II, anunció su divorcio con Sarah Ferguson, duquesa de York, luego de 6 años de matrimonio.

5 meses después, la propia Sarah protagonizó un enorme escándalo tras ser registrada en topless junto a su nueva pareja, el empresario estadounidense John Bryan.

Los divorcios siguieron incomodando a la reina, ya que en 1992 se separó la princesa Ana, hija de Isabel II, con Andrew Parker, tras 15 años casados.

Posteriormente, salieron a la luz una series de cartas de amor dirigidas a la princesa de parte del oficial militar Timothy Lawrence, con quien contrajo matrimonio.

La mayor polémica de la realeza británica

Sin embargo, las mencionadas polémicas no fueron nada comparada con el mayor escándalo de la realeza británica, luego que se publicara la biografía Diana: su verdadera historia, en donde la carismática Lady Di contó inéditos detalles de sus problemas maritales con Carlos de Inglaterra, quien le fue infiel en varias ocasiones.

1992 cerró de la peor manera posible para Isabel II, ya que en noviembre se produjo un grave incendio en el castillo de Windsor, siendo uno de los lugares predilectos de la reina para pasar los fines de semana.

Dicho siniestro fue apagado 30 horas después y generó millonarios daños materiales. Producto de que el inmueble no estaba asegurado, esto obligó a la monarquía a abrir las puertas al público varias veces al año del palacio de Buckingham, esto para poder costear las reparaciones.