Sociedad

Fiel perro lleva más de un año esperando a su fallecido amo junto a la carretera

La historia de Hachikō, el famoso perro japonés de raza akita que esperó, tras la muerte de su amo, por más de 10 años en la estación de trenes, sin duda conmovió a miles de personas al rededor del mundo. Tanto así que el relato urbano fue llevado al cine hace algunos años.

Este caso que prueba que la fidelidad del perro hacia su amo puede ser total, consagra el creer popular de que los canes son el mejor amigo del hombre.

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Historias como esa hay varias, basta recordar al perro que dormía junto a la tumba de su ‘maestro’ en Argentina; Leao, el perrito brasileño que acompaña el descanso de su ama, víctima de las inundaciones en 2011; o a Lampo, el perro que trabajaba junto a su amigo, Elvio Barlettani, en una estación de trenes en Italia.

Y esto parece no acabar, pues recientemente se supo de un caso de un perrito al que han bautizado como el “Hachikō siberiano”, quien lleva más de un año en la carretera soportando el crudo frío, en el lugar donde su amo murió, tras un trágico accidente, según consignó el DailyMail.

Esperando el retorno de su dueño, la mascota lamentablemente no confía en las personas, y aunque es alimentado por quienes pasan por el lugar y algunos trabajadores, no logra despegarse del lugar. De hecho, solo en las noches va a dormir a un refugio que le construyeron un grupo de animalistas, pero en la mañana regresa a la carretera.

No hemos sido capaces de acercarnos al animal, que sólo parece querer estar junto a su anterior propietario, y por lo que sabemos, él lamentablemente no sobrevivió al accidente. No confía en nadie más y ni siquiera deja que lo acaricien. Aconsejamos a la gente no molestarlo, porque nos preocupa que pueda terminar bajo un auto si lo asustan“, comentó Anastasia Selina, activista que ha seguido de cerca el caso de este ‘cachorro’.

Cabe señalar que en la propia Siberia, otro perrito, llamado Masha, se quedó durante semanas en el hospital local esperando la recuperación de su amo, que felizmente se pudo reencontrar con su fiel amigo.

Mientras que otro can soportó el frío ruso por semanas, recostado junto al cuerpo de su dueña; y otro esperó por más de cinco años el regreso de su compañero.

Ejemplos claros que sorprenden y reafirman que efectivamente los animales pueden ser muchos más leales, fieles, y agradecidos de lo que alguna vez pensaste.