Joven inventó vida de ensueño en Instagram para un ácido proyecto de arte
Amanda Ulman es una joven artista argentina que hace un par de años, durante cinco meses decidió iniciar un particular proyecto de arte en redes sociales como Instagram y Facebook.
Conmovida por la facilidad con que se puede “inventar” una vida de ensueño a través de estas plataformas, la argentina decidió adoptar esta superficialidad, convirtiendo su perfil en uno de aquellas clásicas cuentas que muestran una vida envidiable para muchos.
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Amanda identificó tres tipos de perfiles que, a su juicio, son los más populares en esa red social: la chica bonita, la mantenida por una pareja millonaria, y la “diva”. Fue a través de estos “modelos” que Ulman comenzó el engaño, consignó el medio argentino La Nación.
La joven de 26 años subía fotos bastante favorecedoras de su físico, para encarnar al primer tipo de “chica”, luego posó con objetos de lujo, y también como una “gozadora” de la vida.
Pero eso no fue todo, pues Ulman también inventó relaciones sentimentales, cirugías plásticas, un pasado triste e incluso confesó haber sido una adicta a los estupefacientes en el pasado. Todo lo que posteaba era creíble, y así sumaba y sumaba seguidores en ambas plataformas.
Entre sus seguidores, si bien era muy popular, también había otros que la seguían solo para criticar su estilo de vida. Un odio que sin duda se generalizó cuando al fin reveló que toda su vida durante cinco meses había sido una mentira.
Una vez finalizado su proyecto, al que tituló Excelencias y perfecciones, lo presentó en dos importantes galerías de Londres, Inglaterra, y allí también enfrentó una polémica. “La gente empezó a odiarme. Algunas galerías donde estaba exhibiendo se asustaron y me decían cosas como ‘tienes que dejar de hacer esto, porque la gente no te tomará en serio nunca más’“, señaló la artista al crítico contó la artista al crítico de arte Alastais Sooke, de acuerdo al medio nacional.
La obra de Amanda claramente es un cuestionamiento ácido y extremo a las construcciones sociales que nacen a partir de las redes sociales. A la superficialidad que se puede exponer en ellas y cómo se perciben estas realidades que muchas veces no son cuestionadas, pese a lo fácil que resulta “inventar” una vida.