Aunque suene incómodo, las heces pueden entregar información clave sobre nuestra salud.

Así lo demostró un estudio realizado por investigadores del King’s College de Londres, que concluyó que el análisis de ciertas moléculas presentes en las deposiciones permite saber qué comemos, cómo responde nuestro intestino y hasta estimar el riesgo de una enfermedad cardíaca.

La investigación se centró en el metaboloma fecal, es decir, el conjunto de moléculas que se generan cuando el intestino y los microbios que viven en él descomponen los alimentos.

Según los expertos, estas moléculas funcionan como una huella química que refleja la relación entre la dieta y el microbioma intestinal.