Todos están esperando la llegada del ‘conejo’ de pascua, momento en que se abren los preciados huevitos de chocolate que a todos fascinan.
Pese a que no hacen daño a los humanos, para las mascotas el consumo de huevitos de chocolate puede traer graves consecuencias para su salud, por lo tanto no es recomendable que se acerquen a ellos.
[lee-tambien]https://front-p7.dpsgo.com/notas/entretencion-y-espectaculos/2019/04/18/a-que-hora-dan-jesus-de-nazareth-revisa-la-programacion-televisiva-para-viernes-santo.shtml[/lee-tambien]
Según consignó Publimetro, el chocolate tiene un componente tóxico para los perros y gatos, por lo tanto no se debe dejar que los más pequeños quieran “regalonearlos” con algún huevito.
Luz María Correa, miembro de la comisión de tenencia responsable del Colegio Médico Veterinario, indicó que dicho componente lleva por nombre teobromina, el cual no es digerido por las mascotas de la misma manera que los humanos, pues una dosis tóxica tolerable para nosotros no lo es para ellos, lo que los haría sufrir complicaciones en su salud.
El peligro más complejo es la intoxicación, siendo los signos más comunes la alteración gástrica, es decir, vómitos y diarrea, para más tarde sufrir taquicardia y arritmia, y en algunos casos, los más severos, pueden llegar a tener un cuadro neurológico en donde pueden aparecer convulsiones.
Frente a esas señales, se debe asistir de inmediato a un centro veterinario, pero también cuando se sabe que el animal consumió una cantidad elevada de chocolate pese a no presentar los síntomas.
De hecho, se debe considerar el tipo que se consumió: “Es así que los chocolates con un porcentaje de cacao más alto son más dañinos en relación al chocolate de leche”, dijo la experta.
Se debe poner mucha atención en las mascotas al momento de la búsqueda de huevitos, pues la intoxicación a la que pueden estar expuestos si los consumen puede llegar a causar cuadros más severos que los señalados, comprometiendo el sistema nervioso central e incluso llevándolos a la muerte, según indicó Luz María.