La gran cantidad de contagiados con COVID-19, ha saturado el sistema sanitario en Nueva York, Estados Unidos.
Debido a esto, han recurrido a doctores que todavía no tienen la experiencia necesaria para ayudar en la emergencia. Sin embargo, esta medida ha generado más de un problema.
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Uno de los casos más comentados, es el de unos médicos que al no saber cómo conectar correctamente un respirador artificial, terminaron ocasionándole un paro cardíaco a una paciente de 60 años, infectada con coronavirus.
De este modo, al ser trasladada a la UCI del lugar, los internos que estaban a cargo, no tenían los conocimientos necesarios para usar el equipo médico, por lo que la mujer no pudo ser reanimada a tiempo.
La paciente que estaba internada en el Montefiore Medical Center, murió producto de la negligencia, consignó el diario The Wall Street Journal.
Los dos jóvenes quedaron en estado de shock al ver que la mujer había muerto por su culpa. Asimismo, fueron enviados a sus hogares.
Según especifica el medio estadounidense, en ese centro de salud los médicos primerizos quedan a cargo de pacientes que superan los 65 años, mientras que los más experimentados atienden a los jóvenes, ya que tienen más posibilidades de sobrevivir.
Finalmente, detallan que pediatras, dentistas e incluso psiquiatras, quedan al cuidado de pacientes críticos. Esto sin las capacitaciones necesarias para cumplir esa labor.