Lo que parecía un tranquilo paseo familiar terminó en una escena digna de una película de terror.

Kevin Ewing, residente de Tacoma, caminaba con su esposa e hijos por la playa de Dash Point State Park, en Federal Way, Washington, Estados Unidos, cuando se encontró con lo que creyó era un “regalo de Navidad”.

La curiosidad lo llevó a abrirlo, solo para descubrir un contenido que lo dejó en shock: un dedo humano.