¿Qué es el meteotsunami y por qué Chile tiene condiciones que favorecen este tipo de fenómenos?
Los turistas que se encontraban en la localidad bonaerense de Santa Clara del Mar, a pocos kilómetros de Mar del Plata, en Argentina, pasaron de disfrutar un gran momento de descanso a vivir horas de terror y angustia por un meteotsunami.
Según las autoridades argentinas, una persona falleció tras ser impactada por la ola en la playa y otras 35 personas quedaron heridas.
El evento se registró la tarde de este lunes 12 de enero, cuando la playa estaba colmada de turistas. Una fuerte ola, según los testigos, tomó por sorpresa a las personas y las arrastró con violencia. La secuencia de la subida del nivel del mar y la estabilización del oleaje sucedió en no más de 20 minutos.
Minutos antes del embate de las olas gigantes, el mar se retiró de modo inusual. Con el paso de las horas, se dio a conocer el nombre de este fenómeno.
¿Qué es un meteotsunami?
Ayaz Alam, doctor en geología y académico del DIGEA de la Usach, abordó el caso ocurrido en Mar del Plata, en Argentina, y profundizó sobre este fenómeno registrado al otro lado de la cordillera.
“Un meteotsunami o tsunami meteorológico es un fenómeno similar a un tsunami de origen sismológico en sus efectos; es decir, rápida inundación costera, olas fuertes y corrientes peligrosas; pero cuya causa no es un terremoto, sino cambios rápidos en la presión atmosférica y los vientos asociados a sistemas meteorológicos“, explicó de entrada.
El profesional acotó que “un meteotsunami se genera cuando una perturbación atmosférica; por ejemplo, un frente de tormenta, una ráfaga convectiva o una onda de gravedad atmosférica, se mueve sobre el mar a una velocidad similar a la de una ola de gravedad larga en el océano”.
“Esta sincronización hace que la energía se transfiera de manera eficiente desde el aire al agua, generando una ola que se amplifica al acercarse a la costa, especialmente en bahías, puertos o plataformas continentales estrechas”.
El académico Usach comentó las diferencias que existen con un tsunami sísmico. “En caso de meteotsunami, el efecto suele ser muy localizado; es decir, una bahía o un puerto específico, mientras que los tsunamis sísmicos pueden afectar costas de países enteros o incluso de varios países”.
“Además, generalmente duran de minutos a unas pocas horas, a diferencia de los tsunamis sísmicos, que pueden tener efectos que duran muchas horas. Otra diferencia es en la altura de ola, que en caso de meteotsunami, típicamente son de decenas de centímetros a unos pocos metros, aunque en casos extremos han superado los 4-6 metros”, advirtió.

¿Puede ocurrir algo así en Chile?
Ante las imágenes que se ven desde Argentina, donde queda en evidencia cómo la fuerte ola tomó por sorpresa a las personas y las arrastró con violencia, surge la duda sobre si este tipo de fenómenos pueden ocurrir en Chile.
Ayaz Alam aseguró que los meteotsunami “definitivamente pueden ocurrir y ya han ocurrido en las costas chilenas. De hecho, Chile reúne varias condiciones que los favorecen. Por ejemplo, la geografía costera con la presencia de bahías, ensenadas y una plataforma continental que puede amplificar las olas; por ejemplo, en bahías como la de Valparaíso, Concepción o el fiordo de Puerto Montt”.
El doctor en geología agregó que “la costa chilena está expuesta a sistemas frontales, ciclones extratropicales y fenómenos de ráfaga convectiva que pueden generar las perturbaciones de presión necesarias”.
“No se puede olvidar que se han documentado eventos que, en retrospectiva, se atribuyen a meteotsunamis. Un ejemplo a menudo citado es la súbita inundación en la bahía de Talcahuano en agosto de 2015, donde el nivel del mar subió rápidamente hasta 7.9 metros, coincidiendo con el paso de un sistema frontal intenso. La comunidad científica chilena está cada vez más atenta a estos fenómenos”, indicó.
¿Es un evento poco común?
El académico Usach planteó que este tipo de fenómenos son más comunes de lo que se pensaba, pero a menudo pasan desapercibidos o se confunden. “A nivel global, ocurren con relativa frecuencia, pero la mayoría son pequeños, es decir, unos pocos centímetros, y no causan daños o ni se notan. Muchos eventos históricos catalogados como marejadas anómalas o tsunamis de origen desconocido hoy se reclasificarían como meteotsunamis“, complementó.
En el caso de Chile, no son eventos diarios, pero no son extremadamente raros. Dada la extensa costa y las condiciones propicias, es probable que ocurran varios eventos menores al año, y uno de magnitud significativa cada cierto tiempo; es decir, después de varios años.
Sobre la fuerza y poderío que tienen las olas en un meteotsunami, el doctor en geología afirmó que “puede ser extremadamente peligroso, pero con matices importantes. Un meteotsunami significativo genera corrientes extremadamente fuertes (corrientes de arrastre), similares a las de un tsunami sísmico“.
El profesional profundizó sobre este tema y aclaró que “la fuerza de estas corrientes puede arrancar embarcaciones de sus amarres, arrastrar y llevar a personas, vehículos y estructuras hacia el mar, causar erosión costera severa en pocos minutos”.
“Por otro lado, el factor sorpresa es quizás su característica más peligrosa, pues, a diferencia de un tsunami sísmico, donde existe el Sistema de Alerta de Tsunamis que da minutos u horas de aviso, los meteotsunamis pueden generarse y llegar a la costa en cuestión de minutos sin un sistema de alerta específico ampliamente implementado“, advirtió.
El académico Usach también indicó que “se comportan como una oscilación rápida del nivel del mar dentro de una bahía, como el agua que se mueve en una bañera. Esto significa que, después de la primera ola o inundación, puede haber un rápido retroceso del mar, como en caso de un tsunami, seguido de varias oscilaciones más. Este flujo y reflujo violento es lo que causa el mayor daño por arrastre”.